El policía Darío Poblete fue sentenciado a prisión perpetua “con inhabilitación perpetua” por haber sido encontrado culpable del asesinato del docente neuquino Carlos Fuentealba.

Pero Poblete no es el único responsable.

Sobisch justificó la represión de aquella mañana del 4 de abril de 2007.

Y el Gobierno nacional dijo que no pudo actuar contra la orden del entonces gobernador porque ellos no le pueden decir qué tiene que hacer a la provincia.